DENUNCIADAS TORTURAS A DETENIDOS de la redada del “Comando Barcelona”. Garzón encarcela a cinco.
      Información publicada en GARA el 29 de agosto de 2001.


      Ordenes de prisión y denuncias de tortura

      M.I. | MADRID

      El juez Baltasar Garzón ordenó ayer el ingreso en prisión incondicional de las cinco personas detenidas el pasado viernes en Catalunya y que ayer denunciaron haber sido torturados por la Guardia Civil.

      El magistrado imputa un presunto delito de «integración» en ETA a Fernando García Jodrá, Unai López de Okariz y Nerea Bengoa y otro de «colaboración» a Peru Alvarez y Laura Riera. Todos ellos comparecieron incomunicados.

      Asimismo, Garzón dictó una orden de busca y captura e ingreso en prisión contra Marina Bernadot.

      Bengoa se negó a declarar ante el juez, mientras que García Jodrá y López de Okariz admitieron su militancia en ETA y denunciaron ante Garzón haber sido torturados.

      «Ha sido muy duro»

      «Ha sido muy duro», manifestó Fernando García a su abogado, cuando pudo comunicar con él.

      Alvarez y Riera, por su parte, negaron toda vinculación con ETA. Los cuatro, salvo Bengoa que no declaró, rechazaron sus declaraciones ante la Guardia Civil. La impresión de sus abogados en la corta visita realizada en los calabozos de la Audiencia Nacional fue que estaban «muy golpeados».

      Según filtraron a las agencias de noticias fuentes de la investigación, todos admitieron durante el periodo de incomunicación las acusaciones policiales, que Garzón tomó en cuenta para enviarlos a prisión.

      Esas fuentes señalaron que García Jodrá confesó su autoría en los atentados contra los concejales del PP José Luis Ruiz Casado y Francisco Cano y su participación en las acciones que costaron la vida al ex ministro Ernest Lluch y al guardia urbano Miguel Angel Gervilla. Siempre según las filtraciones, también señaló que ETA le puso en contacto con López de Okariz y Bengoa después de huir tras la detención, en enero, de Iñaki Krutxaga y Lierni Armendariz.

      Las mismas fuentes añadieron que López de Okariz dijo a la Guardia Civil que pertenece a ETA desde 1999, que estuvo un año en el Estado francés haciendo cursillos de explosivos y que su contacto era Luis Eduardo Roncero Retortillo, que está en libertad provisional desde hace varios años a la espera de juicio.

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